Preservar un siglo de confort y diseño
¿Cómo se rinde homenaje a piezas atemporales y, al mismo tiempo, se deja que inspiren el futuro? Con 100 años de experiencia en mobiliario, DUX cuenta con una rica historia de piezas clásicas que perduran hasta nuestros días y, gracias al archivo recién renovado, dispone del lugar ideal para todos los planos y documentos que constituyen la base de cada pieza.
Mucho ha cambiado en los últimos 100 años. La forma en que nos vestimos, cómo amueblamos nuestros hogares, el aspecto del mundo en general: ha habido muchos cambios y ciclos significativos, y DUX ha estado presente todo este tiempo aportando artesanía, innovación y diseño a hogares y empresas de todo el mundo.
Este tipo de trayectoria es cada vez más inusual entre las empresas, lo que hace aún más importante preservarla siempre que sea posible.

«El archivo se ha creado sencillamente porque necesitamos conservar todo lo que hemos hecho y todo lo que hacemos ahora. Es como un disco duro», explica Oscar Ljung, embajador sénior de marca y relaciones públicas de DUX. «Pero también cuenta las historias de las técnicas, de cómo hemos trabajado durante décadas, e incluye planos, dibujos y catálogos. No es solo nuestra historia, sino también la historia del mobiliario y de la sociedad en Suecia. Es una especie de cápsula del tiempo, y entrar en el archivo es como viajar al pasado».
Además de los documentos físicos, el archivo también está digitalizado para ayudar a preservar el siglo de conocimientos y experiencia que alberga la sala física, aunque la propia sala es especial. Con más de 10.000 dibujos que abarcan desde los primeros planos de camas hasta componentes específicos, este archivo es más que la historia de DUX: también está ahí para inspirar las piezas del futuro.

Honrar el pasado. Inspirar el futuro.
Con tantos documentos y tantos detalles, es posible profundizar en la historia de DUX para descubrir el trabajo que hay detrás de los clásicos a lo largo de los años. Sin embargo, no solo las piezas más conocidas tienen un lugar en el archivo, ya que también esconde muchas sorpresas.
«Cada vez que entro, veo algo del pasado que ni siquiera sabía que habíamos hecho», afirma Oscar. «Hay algunas piezas de mobiliario que hoy sería casi imposible fabricar debido a los materiales utilizados o a las certificaciones exigidas, pero también hay otros documentos interesantes que muestran cómo nuestros muelles se utilizaban en coches, trenes e incluso submarinos y equipamiento naval».
Estos ejemplos únicos aportan interesantes perspectivas sobre la historia de DUX, pero el archivo no solo sirve para reflexionar sobre el pasado: también está ahí para inspirar el futuro. Las piezas de DUX están influidas por la época en la que existen, pero también están concebidas para perdurar en el tiempo. Por eso se relanzan los clásicos, a menudo con pequeños retoques y actualizaciones que los adaptan a los estándares actuales sin perder el alma de la inspiración original.
«Cuando hacemos reediciones, invitamos a arquitectos a nuestro archivo y les damos la oportunidad de tomar una pieza de la historia y actualizarla», explica Oscar. «¡Para ellos es como estar en una tienda de golosinas! La sala está organizada por año y diseñador, pero cuando entras puedes simplemente elegir dibujos e inspirarte; hay documentos guardados, pero también otros en los que se está trabajando. Es una sala que invita al descubrimiento».

Piezas de la historia, creadas para hoy
El proceso de relanzar piezas antiguas es interesante, ya que hay muchos dibujos de los que inspirarse. Algunas de las ideas nunca llegaron a convertirse en un producto final, mientras que otras serían imposibles o demasiado costosas de reproducir hoy. Por otro lado, hay algunas que pueden recuperarse y que, con unos pocos retoques y ajustes, son tan relevantes y elegantes ahora como lo fueron en su lanzamiento original.
«Tuvimos que comprar en sitios de subastas algunos de los muebles que queríamos relanzar, ya que no era posible conservar ejemplares de cada pieza», afirma Oscar. «Este proceso también es una buena manera de identificar las piezas que merece la pena recuperar: si son populares, normalmente vale la pena tenerlas en cuenta para futuros proyectos».
Algunas apenas requieren actualizaciones estéticas, mientras que otras incorporan nuevos materiales y tejidos, y algunas piezas incluyen cambios sutiles que hacen que el mobiliario actualizado se adapte mejor a la sociedad actual. Un ejemplo fue crear una nueva versión de una silla ligeramente más alta, teniendo en cuenta que la altura media de la población está aumentando.
El archivo es la herramienta que facilita este trabajo, pero es mucho más que eso.

El corazón de cien años de diseño innovador
El archivo contiene una historia detallada de todo lo que DUX ha hecho. Permite ver cómo evolucionan las piezas y hacerse una idea de la historia que las acompaña. Los documentos que contiene son testimonio de un siglo de innovación y del compromiso con un diseño atemporal. Por el momento, es una sala cerrada, pero guarda muchas historias por contar.
«Este archivo nos cuenta cómo empezamos y cómo llegamos hasta donde estamos», añade Oscar. «Cuando lo ves, comprendes el legado y el honor que supone formar parte de esta historia. Tenemos documentos de diseño, cartas de clientes y revistas. Todos tienen sus propias historias, su propio significado y sus propios recuerdos. Es especial».